Jacques Derrida
La diferancia, pre-abertura de la diferencia óntico-ontológica (cf. De la grammatologie, p. 129) y de todas las diferencias que surcan la conceptualidad freudiana, tales como las que pueden, es sólo un ejemplo, organizarse alrededor de la diferencia entre el «placer» y la «realidad», o derivarse de ella. La diferencia entre el principio de placer y el principio de realidad, por ejemplo, no es sólo, ni en primer lugar, una distinción, una exterioridad, sino la posibilidad originaria, en la vida, del rodeo, de la diferancia (Aufschub) y de la economía de la muerte (cf. Jenseits. G. W., XIII, p. 6).
Diferancia e identidad. La diferancia en la economía de lo mismo. Necesidad de sustraer el concepto de huella y de diferancia a todas las oposiciones conceptuales clásicas. Necesidad del concepto de archi-huella y de la tachadura de la arquía. Como mantiene la legibilidad de la arquía, esta tachadura significa la relación de pertenencia pensada a la historia de la metafísica (De la grammatologie, II, p. 32).
¿En qué aspecto seguirían estando amenazados por la metafísica y el positivismo los conceptos freudianos de escritura y de huella? Sobra la complicidad de estas dos amenazas en el discurso de Freud.
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